lunes, marzo 28, 2005

Post del día

Vuelvo luego de una remojada en unos balnearios de Hidalgo, en el que recibí pelotazos, mi suegra se cayó, me engarroté con el agua fría, y compartí ese vital líquido vuelto inmundo con gente a la que no compartiría ni el aire, pero mis hijas estaban felices, no me podía perder ese momento y lo disfruté también.
No hubiera podido padecer la Semana Santa nunca, porque han sido mis días más felices en mi Michoacán querido. Recuerdo cuando era niña y me bañaba en el río, entumida de frío con mis primos, y mi abuela me decía que me iba a volver rana. O cuando íbamos a la quema del judas y ya era adolescente y andaba cabroneando con mis primos quienes ya se habían transformado en pretendientes. Extraño bailar a la luz del kioskito con alguno de ellos, muerta de risa. Ver los árboles mientras la hago de a muertito en la higuera, tirarme de a barrilito por la ladera del cerrito, tomar leche recién salida de las ubres de la vaca, muchas cosas más. Pero lo que más extraño es mi capacidad de sentirme así, tan feliz. Mientras, parasito la felicidad de mis hijas y me redescubro ahí.
Pero sería mentirosa si no les dijera que quiero volver a sentirme como antes, lo anhelo terriblemente. Ya lo necesito, carambas que sí.

Comments:
esta es la felicidad que vas a añorar dentro de diez o veinte años. hoy ando un tanto obvio y deliberadamente cursi y por ello real. besos. javier.
 
Suele suceder, Wendy. No te queda más que disfrutar de tus niñas y de tu oso. Yo añoro mis trece años. De verdad los añoro. NO te imaginas cuánto. Era tan feliz.
Saludos y un abrazo grande.
 
wendy, me gustan tus desvaríos bucólicos y sentimentales y en especial ese asunto de mi Michoacan querido. Ciertamente lo de balneario no se lo deseo ni a mi peor enemigo. yo extraño chihuahua tambien y lo que mas extraño pues es el paraiso perdido. extraño correr hasta caer en el suelo de cansación, esa sensación. Extraño esos veranos de cuartenta grados bajo sombra pero sobre todo esas noches de primaveras y de verano, en el que dormiamos en el suelo y con la puerta abierta porque el calor era insoportable. Y extraños los mosquietos chihuahuenses tan decentes, no como los de aqui, tan descondiredaos y feos. En chihuahua le decimos leche brona a la que está recien salida de las ubre, pero como era un chico citadino, extraños las botellas retornables de leche. La leche fresca por la mañana. Esta ciudad me esta matando wendy; esta ciudad nos tiene a todos en el desarraigo y en la orfandad.
 
Bueno, y luego vacaciones en Michoacan!! Comparto contigo varios de los recuerdos que nos cuentas, solo que en diferente pueblito (Coalcoman).
Un abrazo Wendy!
 
Oh, como recuerdo aquellos dias en los que salia con toda la bola de primos y tios a los balnearios de Hidalgo. La pasabamos bastante bien. Que bueno que puidiste darte una escapada con tu familia.
Saludos y abrazos.
 
Muchas gracias a todos por sus comentarios, de verdad que sí. me ayuda saber que hay alguien allá lejos de mí, que extraña el terruño, que fué feliz en su adolescencia, que tiene hijos y vive en el ahora. muchas gracias a todos, esto vale a chorros.
 
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